La Revista nº15
 
Creo que estoy volviendo. Dejando atrás antifaces, lloriqueras, preguntas, críticas, el constante tic tal del "sí o no". Sí o no, sí o no...tic tac. Ahora es cuando recuerdo que yo misma cogí la cruz y decidí llevarla, con tal de salvar algo, probablemente insalvable. Y ya ves, el camino empezó a embrutecerse, hasta que acabé escalando el Olimpo con la cruz a cuestas. Impulsada por la testarudez de una niña pequeña, dejando toda mi fuerza en ello, mientras que el peso no me dejaba ver, y las aspas d mi cruz arrasaban con todo lo que me rodeaba. Dejé atrás las pequeñas cosas y me rompí el cráneo en el intento de derribar el muro, detrás del que no había nada. Una gran nada con la que acabo de encontrarme.
No me reconozco. Estoy aplastada por la impotencia. Esa no soy yo. Me he convertido en mi verdugo y ahora estoy cansada de cortar mi propio cuello una y otra vez. Cansada y aburrida, y cabreada, y harta de tirarme de los pelos en un afan por saber qué es lo que hago mal.
Reviviré ahora y no luego. Antes de que gaste mi tiempo, antes de saltar de casilla y olvidarme de por qué llegué hasta aquí.
 
Dedicado a V. por su ceguera y a K., por su luz
Sola  Autor: sour_sYstem - Poesía - 30 de May de 2006