Ángel de la muerte por él veniste
Ahora yace frío en su última morada
Y ya nadie contará nuestro secreto
En el reino del silencio y la mortaja
La luz de la tarde, el último día
Ilumina el féretro mientras desciende
A ese hueco que absorberá sus restos
Jamás volverá el sol a iluminarle
Ángel, estas aquí en tu hogar perenne
Te vislumbro sutil entre las sombras
Somos cómplices, le condenamos juntos
permanecera solo en la oscuridad eterna
Su cuerpo fue envase que contuvo su alma
Siento su presencia, aunque ya ha volado
No se a donde, quizás estoy por alcanzarle
¿Sabes, Ángel? Me debes un abrazo
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