Mi oscuro teatro.

Una vez, soñando, hasta subí a un escenario ; no habían luces, público, ni tan siquiera un disfraz.

Allí estaba yo, a solas conmigo misma y recitando con plena viveza un amago de poesía (como muchos otros en el pasado) que tiré a la basura y mi padre recogió silencioso.

De repente, una voz fuerte y desconocida acompañó a la mia en aquel misterioso y preciso instante.

La poesía, o el amago, decía algo así: Vivir la vida no es lo mismo que estar vivo….

Años han pasado tras aquello, pero aun viajo hacia aquel teatro oscuro buscando aquella extraña compañía, tan lejana y cercana a la vez…

Y allí me siento y enciendo una pequeña luz, la de mi cuarto.

Por eso a veces digo que es bonito despertar recordando un sueño y sentir que forma parte de ti como muchos otros sueños.

Aquello duró 10 min… Después una vida entera.
¿Quieres que te lleve?… Ven.

4 pensamientos sobre “Mi oscuro teatro.”

  1. En el viaje del teatro de la vida siempre somos personajes quieran o no quieran reconocerlo los demás. ¿Y los demás? ¿Importan los demás? Buena pregunta con una sabia respuesta: representa tu función y no dejes que nadie te detenga cuando estás brillando bajo la luz de las candilejas. Un abrazo sincero.

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