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Poesía

MADRE

Madre del alma querida
por que te marcharstes
antes de contarnos todo
lo nuestro
sigues aquí pero me falta
tu presencia, tu consejo
tus recetas, mamaita del alma
porque te fuistes ahora que
por fin empezabamos a ser
uña y carne
nunca te olvidare sueño contigo
cada noche eres mi consuelo
la persona que calma mi ego
mi amor mi estrella divina
madre de mi alma
siempre te llevare en mi corazon

Hervor de silencio…

En la leyenda de la noche oscura
no estaba la voz de tu presencia,
no estaba la flor de tu recuerdo,
no estaba el volar de tu paloma.
En la leyenda recogida en el tiempo
no estaba la estrella de tu luz.

Anduve por las huellas del pasado
hasta emerger entre la niebla del olvido
y no estaba tu rostro entre las luces
de aquella ciudad desconocida.

En la puerta de la frontera infinita
no estaba la leyenda de tu piel
y me cubrió el paisaje del momento
dejando pasar las horas del cansancio.

Hervor de silencio era lo hallado
en medio del profundo horizonte
y, más allá de cualquier destino,
no estaba la leyenda de tu nombre. Sigue Leyendo...

Bemarive 56 (A lo Verlaine)

Tu mejor palabra
cuando silencia
el pensar la duda
en tu alma ya vela.

Buenos momentos
e igual el camino
amante del sueño
y el decir poemas.

Encantador paso,
placer y memoria,
que ayuda la vida
capaz ya del todo.

Experta la frase
sin nada de ayuda
es sola tan capaz
de saber del amor.

Pero la fe ligera
quizás no engaña,
que también sabe
que existe la paz.

Ningún mal pesar
en los traviesos,
gracias de risas,
y mucho de juegos.

En el esbozo luce
directo el sueño
y a la posteridad
vuelo ha surcado.

Echemos el volar.
Ya a todo dejemos
y encamino lento
ligero me vuelvo. Sigue Leyendo...

Después lo vi

Pensé que mi dolor era infinito

Y que tu ausencia merecía la pena

De esperar que volvieras algún día

Como la primavera

Pensé que la distancia que pusiste

Igual que una pared de cal y arena

Te ayudaría a ver la jerarquía

De mis venas

Pensé…pensé…pensé… y pasó el tiempo

La pasión se apagó como una hoguera

Y aunque estaba el recuerdo todavía

El amor ya no era

Miré a mi alrededor y vi a la vida

Y entonces comprendí que la tragedia

Es mucho mas que un beso que se pierde

O no se quiere dar

O se nos niega

La tragedia es el hambre de los pueblos!

Las inútiles guerras! Sigue Leyendo...

Algo se ha roto

Yo se que algo se ha roto a mis espaldas
Hay el aire pesado que lo canta
hay el pájaro mudo de tu boca
hay el brillo fugaz de alguna lagrima
y se que algo se ha roto por mi culpa
hay el raudo tropel de tu nostalgia
hay el húmedo rayo de tus ojos
hay el rebaño ido de esperanzas
yo se que algo se ha roto para siempre
hay el rumor de puertas clausuradas
hay el presagio de gorriones muertos
hay el vuelo perdido de tus alas

Yo se que algo se ha roto en nuestra vida
Hay la pobre paloma de tu frente
Hay la estrella girando del olvido
Hay la sonrisa tuya que esta ausente
Yo se que algo se ha roto mansamente
Hay la hora que muere de su muerte
Hay la sombra de un muro que se agranda
hay la mano tendida inútilmente
yo se que algo se ha roto sin remedio
hay la melancolía del poniente
hay la ultima fecha del ya nunca
hay la rosa de un tiempo diferente Sigue Leyendo...

Después lo vi

Pensé que mi dolor era infinito
Y que tu ausencia merecía la pena
De esperar que volvieras algún día
Como la primavera

Pensé que la distancia que pusiste
Igual que una pared de cal y arena
Te ayudaría a ver la jerarquía
De mis venas

Pensé…pensé…pensé… y pasó el tiempo
La pasión se apagó como una hoguera
Y aunque estaba el recuerdo todavía
El amor ya no era

Miré a mi alrededor y vi a la vida
Y entonces comprendí que la tragedia
Es mucho mas que un beso que se pierde
O no se quiere dar
O se nos niega
La tragedia es el hambre de los pueblos!
Las inútiles guerras!
El egoísmo de los poderosos
Su cultura siniestra
La vergüenza que maneja al mundo
Su pobre inteligencia
Que nos arrastra a un lúgubre futuro
De basura nuclear
Sin primaveras.
…Y creí que mi dolor era infinito!!
¡ que vergüenza…! Sigue Leyendo...

Algo se ha roto

Yo se que algo se ha roto a mis espaldas
Hay el aire pesado que lo canta
hay el pájaro mudo de tu boca
hay el brillo fugaz de alguna lagrima
y se que algo se ha roto por mi culpa
hay el raudo tropel de tu nostalgia
hay el húmedo rayo de tus ojos
hay el rebaño ido de esperanzas
yo se que algo se ha roto para siempre
hay el rumor de puertas clausuradas
hay el presagio de gorriones muertos
hay el vuelo perdido de tus alas

Yo se que algo se ha roto en nuestra vida
Hay la pobre paloma de tu frente
Hay la estrella girando del olvido
Hay la sonrisa tuya que esta ausente
Yo se que algo se ha roto mansamente
Hay la hora que muere de su muerte
Hay la sombra de un muro que se agranda
hay la mano tendida inútilmente
yo se que algo se ha roto sin remedio
hay la melancolía del poniente
hay la ultima fecha del ya nunca
hay la rosa de un tiempo diferente Sigue Leyendo...

Siempre en mi vida

…y entonces ascendiste por mi sangre

con la fuerza de un bosque envuelto en llamas

y hubo restituciones y retoños en el viejo país de la esperanza

te anduve el territorio de los ojos

buscando el cardinal de tu mirada

y fue de sueño arriba la ternura

cuando te supe el rumbo de la savia

empecé a comprender tus estandartes

como si fueran mías tus batallas

como si fueran mías desde antes

cuando andaba mi piel desamparada

porque yo regresaba del vacio

anhelando el olvido en la distancia

y naciste de pronto en mi tormenta

maravillosamente iluminada

fue de ver tu horizonte y fue de verte Sigue Leyendo...

Su amor

Su amor era tan grande
Que aun suena todavía
Aunque ha pasado el tiempo
Y ha pasado la vida
Será tal vez por eso
Que no entra en el olvido
Pero en vez de alegrarme
Casi me ha destruido
Porque después de aquel
Amor adolescente,
Es cierto que he querido…
Más no lo suficiente.

En este acto de amor entrelazado

Mira que tu boca tiene un beso desgranado
de profundos sentires y de audacia,
prímula fruta de fecunda gracia
hecha de acento lejano enamorado.
Y en la cima del lecho arbolado
la sombra del abeto ha contado
que, en medio del sueño y la elegancia,
enhebré mis sentidos con tus labios.
Quizás no lo sepan nunca los sabios
pero lo sabe el abeto y la acacia
y las flores que estuvieron a nuestro lado
en este acto de amor entrelazado.

Se llenan las manos…

Un nuevo día amanece,
escucho la radio
de camino hacia el trabajo,
no lo puedo creer
ha ocurrido otra vez…

Se llenan los bolsillos
de los sueños de otros
y se llenan las manos
del futuro de tus hijos
y se quedan tan panchos
mirando por encima del hombro,
como si nada ocurriese,
como si todos durmiesen.

Y todos hartos
y no hastiados de comida,
hartos de la bazofia,
del canibalismo consentido
que desgarra a tu vecino
a tu hermano ¡a tu amigo!

¡Ya no aguanto más!
Ya no podemos aguantar más
Esto huele fatal…

Estaba ultimando

Estaba en bastante silencio, ultimando un poema sobre las cosas de la vida, algunas, las pequeñas y corrientes; y escribiendo cerca de la ventana casi a un palmo y medio, y mirando el cielo ahí delante; y dicen que es grande oscuro de noche, se engrandece cuando no lo vemos cuando a oscuras dormimos, la imaginación, la ciencia, lo hacen muy grande muchos y muchos pájaros tienen allí espacio; pues cerca de la ventana ahí delante, extendido ahí arriba como una idea fija una idea de varios lados, con su color característico según la noche el día el sol la nube.
De sus moléculas surgía la lluvia seca, el bochorno humedal en el cercano entorno; y entonces cuatro pájaros no palomas no, no gaviotas, tampoco; no buitres, no carroñeros, no; no cuervos ni urracas, no patos de estanque tampoco, no.
Avisté pues, tales seres voladores no identificados, y el poema se detuvo se contuvo, se aplazó, y me asomé, en pie, y no tenía un mirador que catase lejos no, y no acerté a finalizar tal poema acaso fluyera, ya no, pues absorto como una narradora imaginativa visualizando un acto de artesano arte puro.
Y lo dejé así, y las aves que no identifiqué no pude, marcharon, y quedó el poema como con la boca abierta a la espera, y entretanto las aves, el cielo las hizo, diminutas en dimensión pequeñez, en remoto desaparecer, dispar algún lugar, por allá a lo lejos.
Y tal vez en algún más allá de estos o de aquellos en lo bendito inexplicable.
Y ya nada advertí, nada, nada más.
Y el poema no protestó, fiel quedó. Sigue Leyendo...

UN BOSQUE EN LA TARDE

Mis palabras se agotan: son levedades
de un viento que me anuncia adioses
no deseados.
Mis árboles amados, cuerpos de vida,
ajustan su verticalidad para ver nuevos
amaneceres.
Fui lírico, en esos días cuajados de verbo,
verbo en un presente de indicativo,
caminante a lo Don Antonio Machado;
hoy, valoro el pan y el silencio,
leo y presientos nuevos sueños,
callo y respiro el perfume de mil vidas.
Aquí, donde nace el Amor,
la eternidad del verso es árbol que crece.
Eterna presencia de pasados remotos,
constancia en la quietud,
elevación que saluda al nuevo día. Sigue Leyendo...

LOS SILENCIOS VENCIDOS

Cerrando los ojos
me quedo dormido,
la vida no existe
tan sólo el sonido
de mil corazones,
unidos en un silencio,
en un silencio vencido.

¿ Dónde rodear tu pelo ?
¿ Cuándo dibujar el aire ?
Velo de tarde que viaja callado
en los corazones amados.

Y dejo de preguntar…suspendo
el privilegio del sueño
frente a la verdad.

Dame de tus manos,
limonero callado,
los frutos dorados.

Y regresa el tiempo
sobre un ángel montado.
Horas que son días,
días que son años.

A la rueda rueda…
de un verso cansado.

Versos a diario

En el poyete de la ventana
quizás algún día esperaré,
un nuevo regreso inesperado.

Como se espera en la arena
el romper de una ola,
como se espera el sonido
del beso de un niño.

Y mientras llega…

Mientras llega,
te dejaré versos a diario
en todas las macetas de geranios.

Porque cuando no esté,
ellos te esperarán,
envolviéndote en su aroma,
dibujándote los días no vividos.

Y cuando caigan las primeras gotas de lluvia,
te resbalarán por la cara,
dejándote mi olor
a jazmín, albahaca y hierbabuena.

Ahora jugamos a las casitas de verdad

En el patio de la abuela
entre naranjos y limoneros,
nos tirábamos los platos
y hacíamos reales pucheros.

El hermano era el papá
la hermana hacía de hija
y entre líos de familia
peleábamos por ser mamá.

Todo eran risas y alegrías
lentejas por aquí y allá,
el arroz no se pegaba
y el postre siempre se helaba.

Eran años de casitas,
de juegos a ser mayor,
de tiempo dejado atrás
que nunca se olvidará.

Los años han ido pasando
y ahora no hay juego de sueños,
aunque seguimos soñando,
ya no hay peleas por ser mamá
porque ahora… lo somos de verdad. Sigue Leyendo...

Al-daba

Una mano diminuta como el viento, pesada como el movimiento vuelo de la mariposa, una mano de hierro sin sangre, muerta la mano llamadora y golpe, rígido avisar, pues alguien llama, ¡toque!, ¡toque!, ¡toque!
Han sido tres veces, han llamado.
Espera.
Sigue esperando.

La puerta se abre chirriando.
Melodía extraña que abre y simpática una mujer asoma.
Mujer de edad señora, estatura no mucha, a la altura.
Asoma con cara de miedo, miedo a temer, asustada, pero ojos de mirada avispada.
Y la puerta se va separando, abriéndose y pide el andariego recién llegado, hospedarse quiere, está necesitado; quiere, según cuenta un alto en el camino. Sigue Leyendo...

Vida

Resbala entre las piedras

tan brillante, tan pura, tan fresca.

Resbala y cae, entre las piedras,

y ese tintineo musical

despierta hasta el sentido de mi alma

Resbala, cae y se abandona entre las piedras,

como la amada que desmaya

tras el beso que la alzó hasta la luna.

Resbala, cae, queda…

Queda en mi cuerpo su aroma a nada,

nada tengo en mi boca.

Resbala, queda, se va…

nada la detiene,

No tengo aroma,

no tengo vivos colores,

todo queda entre mis manos.

Sí, soy yo…

Sí soy yo… la que siempre se esconde
tras cada palabra y cada verso,
imaginando otras vidas
y otros tiempos.

Sí soy yo, tal como lees,
no hace falta que lo busques,
lo compruebes, en la sombra
que dejé entre los folios del olvido.

Sí, te repito, soy yo…
la que va dejando migajitas
de tus besos y caricias
en lo escrito.

Sí, vuelvo a decírtelo, soy yo…
aunque a veces al leerme
y recrearte no me halles,
no me encuentres…

Y luego…

Lo hago una vez y luego… tengo que viajar en el recuerdo,
Oler ese perfume de un poema, cocinado entre el sentir del pensamiento.

Lo hago una vez y luego…
Tengo que esforzarme por un beso, abrazar el instante de tu olor y dejarme arrastrar hasta tu pecho.

Lo hago una vez y luego…
Quiero y tengo que atrapar todas las letras, bordarlas con un hilo firme y fino o veré evaporado el sentimiento…

Casi cada tarde

Ramón,….me dijo que se llamaba, una vez que me acerqué, abrí la puerta y entré.

Casi cada tarde, sobre la mesa una botella, para él y el vino algo transparente; tinto color amoratado, sonrojado, ruborizado, rubefaciente, rojizo; no sé, puede que peleón, travieso; cariacontecido, y vasos también para alguno de sus amigos alrededor de la mesa; conversación, charla; acompañantes.

Tapón sobre hule, de corcho, de alcornoque. Fagácea, copa hoja verde.
Y el vino, y la compañía, una suma minoría de conciudadanos tres o cuatro amigos, no más, no; junto a la botella medio llena o medio vacía o viceversa, que viene a ser lo mismo son hablares; son populares, son mecanismos, son figuraciones sonidos figurantes en el arte de platicar. Sigue Leyendo...

Todo fue un entrar en tu vida.

Todo fue un entrar en tu vida
formando versos con palabras
que amaba desde el recóndito escondite
de los ojos mirando al alba.
En medio de mis manos y mi alma
una distancia se acortaba ilimitada
y mirando la luz del horizonte
ideas mil… mil canciones…
se fueron desgajando de mi mente.

Aunque la historia niegue sus principios
lo mío fue un abrir la mirada
y extenderla, suavemente ardiente,
por la llanura del sentir y tu presencia.

Era la luna la que me traía
lluvia de ecos lejanos tras los montes
y al amanecer de cualquier momento
todo fue un dejar que se crecieran
las imágenes del sueño blanco.
Y cubrir con letras de insomnio
el descansar manso entre las flores
ideadas por mi propio estar. Sigue Leyendo...

¿Te acordás cuando tenía tiempo y te escribía cositas raras?…

¿Te acordás cuando tenía tiempo y te escribía cositas raras?
¿Te acordás de aquellos días en que mirar el techo era la mejor revolución?
¿Te acordás de días y noches encerrado en cuartitos de hotel mirando el tiempo pasar
contando los minutos pasar
esperando ver la vida pasar?

¿Te acordás cuándo había tiempo de escribir poemas grandiosos, de pulirlos, de adorarlos?
¿Te acordás de los días de gloria llenos de sabor a derrota sin perspectiva de cambiar?
¿Te acordás de la falta de mucho?

Ahora que estamos en el camino, ¿te acordás adónde queríamos llegar? Sigue Leyendo...

Caricias de color verde

Corazón.caricias de color verde,
Color de sanación,de la fé,de la vida..Verde.
Verde de mis entretelas,con verdes telas tejes mis sueños,color brillante, verde.
Verde es la verdad,verde es la calma.
Verdes manzanas,árboles verdes,”¿quién te compararía a un día primaveral?”..Suave y verde.
Verde es tu dolor,verde es tu emoción,tus bellas lagrimas, son color verde .
Tu beso, tu risa.Tu verso y tu rima,,ramas verdes..Verde.
Como verdes son las hojas del Ailanto que hilas alrededor de mi y sobre mi espalda y haces que se despierte al despuntar el alba, de un color verde amor, mi alma. Sigue Leyendo...

El zapador que cae en la alambrada (Canción)

El zapador que cae en la alambrada
salvado ha, a mil que van detrás
y sonriendo al cielo acude a su llamada
mientras sobre él, sus tropas ve avanzar.

Vuela un fortín, sin que nadie lo impida
nadie sabrá que mano lo minó
pues entre los cascotes entregó su vida
vida inmortal del bravo zapador

Cualquier misión, en brecha o alambrada
la cumplirá con fiera decisión
no cesará jamás sin verla realizada
si alienta aun, su noble corazón.

y así al marchar, la frente levantada
siempre tendrá, el bravo zapador
laurel dará al castillo con su invicta espada
gloria será, de España su valor. Sigue Leyendo...

Soy valiente leal Legionario (Canción)

Soy valiente y leal Legionario,
soy soldado de brava Legión,
pesa en mi alma doliente calvario,
que en el fuego busca redención.

Mi divisa no conoce el miedo,
mi destino tan solo es sufrir,
mi Bandera luchar con denuedo
hasta conseguir
vencer o morir.

Legionario, Legionario,
que te entregas a luchar
y al azar dejas tu suerte,
pues tu vida es un azar.

Legionario, Legionario,
de bravura sin igual,
si en la guerra hallas la muerte,
tendrás siempre por sudario,
Legionario,
la Bandera Nacional.

¡Legionarios a luchar!
¡Legionarios a morir!

Somos héroes incógnitos todos,
nadie aspire a saber quien soy yo,
mil tragedias de diversos modos,
el correr de la vida formó. Sigue Leyendo...