Todas las entradas de Este_no_es_mi_sitio

confesiones

Resbala tu lengua por todo mi cuerpo, la ropa a trozos. Sudor y saliva. Las cortinas descolgadas, algunos muebles por el suelo.
Tu cuerpo sobre mi cuerpo. Mi cuerpo contra la pared y yo sin pedir tregua y tu sin piedad.
A media luz nuestras sombras nos persiguen, mientras nos apresuramos en tocarnos, en sentirnos, apretarnos.
Tu empujas, yo respiro. Tus labios en mi oreja mientras me susurras, dios sabe qué, con una voz ronca y templada.
Me derrito y tu lo notas. Me agarras, me sostienes, me intimidas.
Caemos exaustos al suelo, pero esto no ha acabado y lo sabes.
Te miro, me miras, y con una sonrisa en la cara te sujeto las manos. Ahora mi objetivo es tu cuello, tus hombros.
Llámale besos a los muerdos que te doy mientras tiritas. Apenas puedo inmovilizarte asi que me ayudo de la ropa a tiras que hay por el suelo y te ato. Eres todo mio, todo par mi.
Lo que antes era el cuello y los hombros, ahora es tu torso, tu abdomen, tu cadera, mis mordirdiscos y mi lengua. Que juegan a ver como soportas el placer, haciendote sufrir.
Te oigo respirar y eso me acelera, me lo pides y lo hago. Y rebosamos ambos en un placer tan intenso que casi nos sentimos culpables.
Me deshago sobre ti dejandome caer en tu pecho, luego nos besamos sin apenas poder respirar, y respiramos. Sigue Leyendo...

solo palabras

¿Que puedo hacer, si solo tengo palabras para ti? Palabras que se mecen desde mi alma a tu boca, abrigando los suspiros que se me escapan cuando te encuentro a faltar.
Acaricio cada idea de tocarte lenta y firmemente, tan delicada como lujuriosa. Paseo y divago imaginándome sobre tu cuerpo notando tu calor en las yemas de mis dedos, leyendo tu piel en braile.
Palabras que describen como mirarte a medias con los ojos huidizos enterrada en timidez, pero ardiendo en ansias desbocadas de arrancarte la ropa sin tocarte si quiera. Palabras a medias y palabras enteras.
Tus labios, mis dedos, tus ojos. Respiro. Tu mano en mi nuca escondida por la melena que resbala por mis hombros. Me acero, me agarras y te susurro que no voy a tener compasión contigo. Es eléctrico…
Me inclino sobre ti, forzándote a tumbarte. Te respiro, me desatas. Y en tu cuello siembro besos con aroma de licor, dulces pero intensos, notando como se te eriza el bello.
Salivo, trago aire y te aprieto. Me haces odiarte por el deseo que despiertas en mi, y te beso. Y me besas. Y lo lento ahora es brusco, lo delicado salvaje.
Me derramo en ti, te inundas en mi. Nos hacemos daño, y de que manera. Duro. Acaricio tu cara mientras me miras tan de cerca. No puedo evitarlo y grito cuando me muerdes.
Palabras que palpitan, palabras que se ruborizan al ser leídas. Palabras que no diré jamás por que son innombrables. Palabras que no lees, palabras que no oyes.
¿Que puedo hacer, si solo tengo palabras para enamorarte? Sigue Leyendo...

A los 25 ya no te enamoras

A los 25 ya no te enamoras. No de verdad, no como las primeras veces. Por que la ilusión y la inocencia se rompen. Y cuanto mas consciente eres del mundo en el que vives menos real es el amor. Y eso, eso es terrible.
Las lagrimas no saben igual, el corazón ya ni se te rompe. No se te estremece el alma. La risa no se esconde caprichosa en miradas ingenuas. Apenas tiembla el pulso ya a esas alturas. Y el nerviosismo se va corriendo tras lencería barata.
Nos frivolizamos, es así, y ya no nos apasiona igual la idea de volvernos locos. Buscamos un amor mas maduro, mas sostenible, mas estable. Pero ¡Por el amor de Dios! el amor no puede ser sostenible, ni estable y ¿en que mundo cabe que sea maduro?
El amor es elixir de eterna juventud. El amor es la locura mas grande de la que nunca nos arrepentimos.
Pero un día se nos escapa, espero que no a todos al menos, pero se nos escapa. Dejamos de ser niños, de ser inconscientes. Sigue Leyendo...

En silencio

Con el alma en la duda, desnuda y sin ganas, desatándome del pasado toco a duras penas la parte de mi que en ti queda. Y apelo a la fe de no creer en el destino, tras los pasos que di en tu pasillo a oscuras o a media luz. Pues me dejo llevar por el viento y sus sonrisas, con la vejez arrugada, oyendo cantar al mar pero siempre desde la orilla.

Ato cabos de razón enredados en nudos de esperanza y nostalgia marchita. Y que descanse así el gentío de voces que me visita en las madrugadas donde dormir se convierte en pensarte.

Fue, es y será siempre. Pero olvida, hazlo por ti, por nosotros. Que ya se ganó el cielo esta historia que nos ama como a locos en un mundo rígido y frío donde la piel es carne . Olvida pero llévame contigo en el recuerdo, en cada café que prepares antes de irte, en cada beso que des y en cada lágrima que derrames. Sigue Leyendo...

Autoretrato

La realidad me vomita en la cara, me quedo quieta y respiro.
Siempre intento no olvidarme de respirar.
Me ato a mil escusas, motivos o razones, me ato a mi silencio, a mi a apatía. Camino tan despacio que ni la razón me sigue y sigo sin entender nada de mí, descubriendo las mentiras que me vestían por tanto tiempo y que apenas supe ver.
Es tan difícil crear como destruir y solo estoy a medio camino de mi verdad. Me arden las ideas de equivocarme, me calcinan los sentidos, me anulan. Y camino.
Me discuto, me dejo de tomar en serio, me dejo respirar de nuevo. No soy un témpano, es más, nunca lo fui. Sigue Leyendo...

Sea como sea

No es así, no es verdad. No puedo ni imaginarlo de otra manera. Mírame, miénteme todo lo que sepas, por que esta vez necesito creerte. Por que si no, ¿que va a ser de mi?
A estas alturas jugar a ser dioses, no es sano y lo sé.
Fue tan duro en su día asumir que aquella decisión no tendría marcha atrás que tambalean mis escasos cimientos al recordarlo.

El problema es que nadie me dijo que todo saldría bien, aunque fuese mentira, aunque fuese solo un consuelo. ¿Entonces ahora como voy a poder asegurarlo yo?, aunque no esté segura, aunque solo sea un consuelo. Sigue Leyendo...

Frio

Casi muerta la piel, la mirada perdida en el techo y con restos de algunos besos perdidos por la nuca. Respira despacio y detiene el tiempo al pensar. Apenas reconoce su cuerpo, aunque sigue siendo el mismo, pero distinto. Nota como esa mano recorre su abdomen y se siente así mas vacía aun. Sin dejar de mirar al techo acaricia, sin saber bien por que, el brazo que la rodea. Le oye hablar pero no le escucha. Esta demasiado ocupada en recolocar todos los trozos de su ser en su sitio.

Ahí esta, en la cama de algún hombre que quiso jugar a quererla de forma hipócrita y pasajera. Pero es que es ahí donde quiso estar. No te arrepientas ahora, continua lo que has empezado, frivolìzate. Recuerda las razones que te
argumentaste para llegar hasta ahí. Sigue Leyendo...

el frasko de mi nostalgia

¿A quien quiero engañar?, si aunque invente que no estas, te extraño.
Moldeo tu recuerdo a mi antojo, para odiarte mas y para quererte menos, tan en balde…
Quizás lo hermoso de esto fué lo platónico, pero a este ritmo las lentejas se me enfrian.
Ansío sentirte, tocarte, ensuciarme de ti, sin pensar ni en luegos ni en despues.
Pues ya no sé hacerlo con nadie. Se rompió. Y no sé sentir desde que me negué a sentirte.
Al menos, léeme. Yo ya calmaré mi frustración imaginandome contigo…

Tú. Yo.

Tú.
Tú me dijistes que te quisiera.
Tán fácil de rogar que apenas me detube en creerte. Fué solo un juego, un amor de verano, pero en otoño. Ni siquiera sé si un amor.
No probé de tus prepotentes labios, ni caí en tu cama en la que sé que te comportas como un irresistible ruín. Sólo toquè tu piel y ya eso bastó y me quemó. Y me frustró, tocarte y no tocarte.
Fué dramático, con la belleza que eso conlleva. Y casi hubiese jurado que fué real.
Pero tú.

Gracias

Aun no te has ido y ya me siento vacía, como si una parte de mi te perdiera. Sé que solo serán unos dias y volverás y me darás un beso que será un trocito de delicia en su mas puro estado. No se como, y en tan poco tiempo, pero me has hecho sentir algo que en hace años no sentía, y no me refiero a la manera de quererte si no a la manera en la que me siento conmigo misma. Me encantas y lo sabes, pero siento que esa manera de expresarlo no es correcta. No es un “me”, es un “te”, no el típico te quiero, es un te hago parte de mí, de mi vida. No se por que, eso lo tengo claro, pero me haces sentir viva, haces que nada mas importe, me haces feliz. Siento que de tu mano el mundo no es peligroso, me veo capaz de todo. No se cuanto durará esto, ni quiero preocuparme en saberlo. Solo quiero avanzar, a tu lado. Quiero poder lograr cada día poder hacerte sentir todo aquello que tu me haces sentir a mi. Quiero cuidarte, mimarte, hacerte feliz. Y recuérdalo; gracias. Sigue Leyendo...

con lo bonito que es tu nombre…

Dejé en mi ventana las mañanas de un ayer, tosco y frio. Sin importarme cuanto ni cuando, mientras las nubes se llevan el soul. Mi maleta vacía lista para embarcar.
Si me entierras la mirada, ¿como quieres que recuerde el sabor de tu copa de vino?
No. No y punto.
Tal como me llamas a tus brazos, me tropiezo con un torpe rubor. -¿Y ottis? Dejad que suene-
Te pienso regalar el sol, te prometo respetar tu piel, te quitare las ganas de dormir para que sueñes con razón, te haré libre, te brindaré un suspiro por cada mirada sincera. Si tu quieres, te haré vibrar, soy capaz de ser tu elección, de besarte sin boca, de tocarte sin manos.. Sigue Leyendo...

como tu y como tantos

No soy nada de lo que ves, lo que me emociona se entierra bajo las caricias del pasado.
No es nada, creeme, no lo es.
La piel me dice mas que las palabras, mas que las miradas incluso.

Descalza, desnuda y sin tacto en la piel, recorro las bahias de tu cuerpo, tatuandome en ti. Dejo los lustros de mi vida en el trocito minusculo e insignificante del recuerdo de mi historia.

Las cartas del cajón.

Despiértame cuando sea tarde, para que al menos me dé lugar a arrepentirme. Llévate contigo este lastre, yo no puedo soportarlo mas. No me creo, no te creo. He dejado de confiar en la vida, he perdido la fé. No me rindo, o eso pienso, pero para mantener el calor, a veces tienes que quitarte el abrigo.
A mis años la primavera ya no huele a margaritas, ni a amapolas. Y cuando digo años, me refiero a la edad del alma, no la del cuerpo.
Lo siento, de veras. Por no haber sido, no haber dicho, por no haber hecho. Perdóname, pues tampoco diré, tampoco seré y tampoco haré.
Pero recuerda durante todas las noches de tu vida, que en tus labios llevas mis besos y en tu piel mis caricias. Sigue Leyendo...

léeme la cadera

Soy sin ser, sin aliento, cual suspiro que robó el viento. Y no es cierto si no miento, en mi vida no hay cabida ni al dolor ni al sufrimiento.
Quiéreme lento, pero no despacio. Pues si sacio con lujuria los pecados de mi mente, no seré sin ser razón, aun si fuese suficiente.
Soy la carne de tus besos, presos necios entre hambre y penuria. Y con alambre ato tu sexo al cabo convexo de mi furia.
Soy el silencio que abruma el sabor de la venganza, con coraje y corazón, sin fé ni confianza.
Soy la gota de tu llanto cuando falto en tu cama, que con amianto espanto la sonrisa de tu almohada.
Soy el fin de cada historia, el muerdago en navidad, soy de piel y de papel, de cartón y de cristal.
Me duele, no se explicarlo. Aunque tampoco sé de que serviría.
Dame alas en todos tus sueños, dame penas y alegrías. Pues todo lo que soy tiene un motivo, y no soy todo lo que soy, si no soy siendo contigo. Sigue Leyendo...

Del color del cielo, cuando esta añil.

Este no es mi sitio, y sin embargo aquí estoy, detrás de cada paso, con los dedos atados a falacias y con la sangre podrida.
¿Con que derecho me enveneno y me traiciono? Ser cuerdo es fácil, o eso me hago creer. Y es que prefiero creer mis mentiras que las tuyas.
Capricho el momento de pensarme, es tu antojo por lo platónico y tu ansia de poeta de vivir en caos.
Yo estoy perdida, lo sé. Así que no pretendas que me encuentre por que mientras huya de mi misma este no será mi sitio.
¡Ay… Dios..! Que desde hace días ya ni evito soñarte, que me deleito con la idea de derretirme en tu piel, despacio, disfrutándote en el silencio de mi imaginación. Sigue Leyendo...

material

Hoy es un dia de esos en los que el mundo se me queda pequeño. Miro por mi ventana y solo veo bloques de pisos, ropa tendida, antenas viejas, vecinos que se asoman a fumar a los valcones, luces, cables, ladrillos, obras… Es todo tan material.
La supervivencia a perdido sentido, al menos para mi. No se vive por vivir, se vive por competir. La gente quiere ser mas que el resto, tener el mejor trabajo, la mejor pareja, la mejor familia, los mejores hijos, las mejores casas, los mejores coches, los mejores moviles. Son demasiado ambiciosos, incluso se enorgullecen de “su tierra”. Sigue Leyendo...

recortes

dejame explicar que soy un puñado de emociones, que pienso mas de lo que me quisiera, que tengo la necesidad de expresarme en cada una de las miradas que lanzo, que vivo con miedos a los que aun no he sido capaz de afrontar.
dejame explicar que sé que soy complicada, que reconozco que me equivoco y que tambien sé pedir perdón, que soy capaz de mucho por que no me limito, que me cuesta confiar en la gente.
puedo explicar por que a veces soy tan tozuda, o tan llorona, explicar por que no se decir las cosas importantes con las palabras apropiadas, incluso por que me pongo nerviosa cuando he de ser sincera.
Soy un conjunto de sentimiento que llevo a flor de piel, sentimientos de todo tipo que he ido sintiendo en esta vida que me ha tocado vivir.
Para mi vivir es sentir, es lo unico que me merece la pena y por eso soy asi, por que siento la vida y vivo los sentimientos… Sigue Leyendo...

reflexión

Me despierto una mañana y aquí estoy. En una habitación de un piso de alquiler en la otra punta del país. Pensando en que no recuerdo como olía mi cama, ni a que sabia el agua del grifo, ni tan si quiera por que lado de la ventana veía aparecer el sol. Fueron tan míos esos detalles, y ahora parece como si nunca hubieran existido. Es un dolor amargo, un fino cristal que atraviesa mi piel, arrancándome lo que fui y otorgándome a su vez un montón de nuevas experiencias que he de hacer mías.

Aquí el frío es mas frío, y la distancia mas corta, en todos los sentidos. El cielo no tiene el mismo color, ni siquiera el sol brilla igual. Lloro más a menudo y hasta eso es diferente. Sigue Leyendo...

Seré breve

-Sé breve.
-Dicen las malas lenguas, que la cogió de un brazo, la levantó y empezó a abofetearla de manera tan ruin que hasta las paredes del cuarto sintieron ira al verlo.
-Hijo de la gran puta.
-Pues si, hay que ser un desgraciado para propinarle esa paliza y salir de allí como si nada.
-¿Como está ella?
-Pues mal, hace ya semanas de eso, y aun no concilia el sueño. ¿sabes como le ha quedado la cara?
-No me digas que con tan solo veintidós años ya tiene cicatrices en la cara.
-Cicatrices… apenas puede abrir el ojo derecho, le faltan dientes, tiene la nariz torcida y varios cortes en las mejillas. Sigue Leyendo...

part 1. III

Estaba sola en la cama, con el pijama de todos los días, con las sabanas resbaladas en el suelo y las cortinas de la habitación abiertas de par en par.
¿Acaso fue un sueño?
Se incorporó sacó los pies y buscó sus babuchas azules entre las sabanas que caían de la cama al suelo, entretenida tarareando una canción que le vino a la mente.
De repente oyó un ruido que llegó desde la cocina.
No fue ningún sueño.
Cogió una sudadera grande y apresurándose por el pasillo se la puso como pudo.

parte 1. II

Empezó a dar vueltas en la cama, no podia dormir, estaba nerviosa. Notaba el calor de su piel con las piernas entrelazadas y permanecía inmóvil. No se atreveia a hacer ningun movimiento que pudiera despertarlo o que le hiciese cambiar de postura. Estaba serena, y observaba como respiraba a tan solo dos centímetros de su cara.
Intento adentrarse en sus sueños, se fijo tanto en su rostro, durante tanto tiempo que se creyó capaz de hacerlo.

La cama era cálida ahora que compartian sábanas, se habia combertido en un lugar seguro, estaba convencida de que si conseguía dormir tendría el mejor de los sueños. Pero se detubo a pensar que no quería soñar, que ese instante era mejor que cualquier sueño. Sigue Leyendo...

parte 1

La brisa hacia temblar la llama del mechero, con el que Jesús intentaba encender el cigarrillo. Las manos algo sudorosas, no mantenían un pulso firme, sus ojos se resacaban y eso le hacia parpadear una y otra vez, una y otra vez.
Monse lo miraba detenidamente, lo observaba, analizaba todo aquello que estimaba oportuno para deducir lo que le ocurría.
Llegó con la chaqueta fría, casi húmeda, pensó que llevaba rato vagando por la calle.
Se fijó en su pulso, en sus ojos, en la manera en que se sentó sin querer reposar la espalda en el sillón, y con las piernas juntas y los pies de puntillas aunque llegase de sobra al suelo, algo inclinado hacia adelante. Sigue Leyendo...

salió

Salió, por fin.
Ya era capaz de reconocerlo, despues de tantisimo tiempo escondiendolo. Asumio que queria que le rompieran el corazón.
Es una locura, lo sé, pero mirala. Dá gusto verla con esa sonrisa en la cara, mirando a cada hombre como si pudiera ser el, el “hombre de su vida”, aunque al menos fuese temporalmente.
Despedia un cierto aroma a serenidad, daban igual todos los problemas, se ilusionaba, le brillaban los ojos y solo queria eso, que le rompieran el corazón.

Sé que es mi castigo

Y me miró, o tropezaron nuestras miradas al tiempo que latian nuestros corazones a flor de piel. Solo respiré el aroma que le rodeaba, solo eso y le dejé marchar.
¿Pues que debia hacer ante un desconocido de pelo negro y ojos castaños?
No volveré a saber de él, en la vida. A menos que corra tras el y le diga ¿que?
Si solo me cruzé con el y me enamoró su aura al igual que sentí lo que el sentia. Pero nadie dijo nada fueron solo miseras sensaciones.

¿a quien?

¿a quien amarro con mis palabras?
A los débiles de miedos,
que aullan en las noches mas apartadas de lo humano.
O quizás a los melancólicos de aromas,
que rebuscan en otras vidas el calor de su pasado,
tal vez al mas lejano con herdias abiertas en las manos,
sinsentidos que no sienten, sin presente ni pasado.
Si en mi rostro ya se ve la cuantía de los besos,
justos esos que no me han dado.
Soy la que no se recuerda cuando lloras por tus fallos,
la que olvidas de repente si una voz te ha conquistado.
Tanto que tengo por dar… tanto que aun no he dado.
Dicen que envidia causo sin quererlo ni evitarlo,
que mi figura oscila entre el delírio y el pecado,
que son manos de seda y besos descarados,
ojos negros peligrosos, huidizos y delicados. Sigue Leyendo...

solo dijo ven

Tu piel era mas que un simple cosquilleo al roce de mis dedos, al igual que tus ojos, que no eran solo un mar donde inundarse en deseos. Tanto miedo a tu mirada, que no creí en ella, mírame, aun desconfío.
Tus palabras siempre acertadas, y tus susurros, incitantes lo que menos. Seguridad en ti mismo, impulsivo, momentos de aire, sonríes. Me arrastras. Incluso supiste hacerme palpitar. Directo, vivo. Fugaz e inusual.
Todo tiene un principio, todo tiene un fin. Aun así esto no ha empezado para no darle cabida al arrollador destino. Me llegas donde tus palabras mueren.
Y yo tan débil, débil y desnuda, en cuanto a sentimiento se refiere.
Me contengo, te retengo. Me hago tuya para dejar de serlo. Te gano en cada abrazo y te pierdo en cada sueño. Sigue Leyendo...

delicadamente

Complicidad en una suntuosa, y a la vez, tímida mirada. Motas de polvo invisibles que atraviesan ultrajanates el espacio vacío entre dos rostros, dos rostros tan sensibles a la luz tenue de tres velas ya casi consumidas.
Inunda una humeda sensación entre las cortinas blancas que arrastran por el suelo varios palmos y nada mas se observa en esa habitación, solo la cruda piel de ambos rodeandose en seda dibujada con la llema de los dedos.
Casi todas las curvas se sienten culpables, solo la que descansa bajo el monte de la diosa Venus sigue aun acelerada, silenciosa, ferviente y viva.
Pecados de un cuerpo firme y desconocido que se cierne sobre una inocente criatura de ojos castaños, desvergonzada, con el temor de que ronde el arrepentimiento en su ser. Sigue Leyendo...

delicadamente

Complicidad en una suntuosa, y a la vez, tímida mirada. Motas de polvo invisibles que atraviesan ultrajanates el espacio vacío entre dos rostros, dos rostros tan sensibles a la luz tenue de tres velas ya casi consumidas.
Inunda una humeda sensación entre las cortinas blancas que arrastran por el suelo varios palmos y nada mas se observa en esa habitación, solo la cruda piel de ambos rodeandose en seda dibujada con la llema de los dedos.
Casi todas las curvas se sienten culpables, solo la que descansa bajo el monte de la diosa Venus sigue aun acelerado, silencioso, ferviente y vivo.
Pecados de un cuerpo firme y desconocido que se cierne sobre una inocente criatura de ojos castaños, desvergonzada, con el temor de que ronde el arrepentimiento en su ser. Sigue Leyendo...